FSC-CCOO Periodistas | 27 febrero 2026.

La ultraderecha crece donde el periodismo no se explica bien

    La Agrupación de Periodistas de CCOO conversa en torno a la relación entre la ultraderecha y el periodismo en España y Francia, y sobre cómo combatir el discurso radical que se hace hueco en las redes sociales de manera peligrosa.

    10/01/2026.
    Emilia Laura Arias, Marte Barcenilla y Pablo Aiquel.

    Emilia Laura Arias, Marte Barcenilla y Pablo Aiquel.

    La Asamblea General de la Agrupación de Periodistas de la Federación de Servicios a la Ciudadanía de CCOO (FSC de CCOOO) ha mantenido este sábado un interesante coloquio en el que profesionales de la información han desgranado la situación del periodismo y la ultraderecha en España y Francia. Moderados por la periodista, Marta Barcenilla, actual secretaria federal de política internacional de la FSC, ésta ha reconocido que la juventud está muy distanciada de la política, pero que no es cierto de que la juventud, en general, esté comprando el discurso de odio de la ultraderecha.

    Emilia Laura Arias Domínguez, periodista de Radio Televisión Española, escritora, feminista y especialista en relaciones internacionales, ha desgranado el señalamiento y hostigamiento que ella misma ha sufrido y sufre en las redes sociales por parte de la ultraderecha, sólo por el simple hecho de cumplir con su trabajo de informar sobre lo que sucede en la sociedad. Ha recordado que la labor de los profesionales de la información es ejercer un periodismo contextualizado, con objetividad y credibilidad, evitando el sensacionalismo; es decir, hacer el periodismo que hay que hacer por definición.

    En la actual situación en la que la información se manipula de manera escandalosa, es necesario desmontar con un lenguaje claro, sencillo y tajante los bulos; ésos que inundan las redes y potencian los discursos de odio, culpabilizando al distinto, al inmigrante, los que niegan la existencia de una violencia sobre la mujer, o los que distorsionan la diversidad de género.

    Para Arias, es necesario dar voz a todas aquellas personas que se ven afectadas y agredidas por el discurso de una extrema derecha a la que hay que combatir mostrando los impactos reales de sus mentiras y bulos. Y en ese sentido, no hay que caer en una falsa equidistancia como periodistas: el racismo no es una opinión; es un ingrediente más en torno a un delito penal. Como periodistas debemos cuidar el lenguaje que utilizamos, porque, si damos voz al que utiliza la extrema derecha, estamos actuando como replicadores de una realidad distinta. Por eso, donde el periodismo no se explica bien, la extrema derecha crece.

    Pablo Aiquel, vicepresidente de la Federación Europea de Periodistas (FEP), ha detallado también el proceso de introducción y desarrollo de la ultraderecha en Francia. El poder económico se ha ido haciendo de manera paulatina en los medios de comunicación franceses, haciéndose con el control del relato, y dominando las redes sociales. La manera más eficaz de evitar el crecimiento de la ultraderecha es ejerciendo un periodismo libre y valiente, dejando incluso de lado redes sociales como X en las que el discurso del odio lo inunda todo. Es peligroso que nuestro público esté presente en una plataforma en la que la desinformación arrasa con cualquier atisbo de querer hacer buen periodismo.