El Estado colombiano irá a juicio por no proteger a la periodista Jineth Bedoya

    La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ha remitido el caso de la periodista colombiana Jineth Bedoya Lima a la Corte Interamericana de Derechos Humanos para que determine la responsabilidad del Estado en el secuestro, violación y torturas que hace 19 años sufrió la informadora por parte de un grupo de paramilitares. La Comisión señala que las autoridades estatales no adoptaron las medidas adecuadas y oportunas para proteger a la periodista, a pesar de existir un riesgo real e inminente para su integridad personal debido a las constantes amenazas y ataques que ya había padecido y que habían sido puestas en conocimiento del gobierno colombiano de forma reiterada. Al no actuar con la debida diligencia, el Estado podría haber vulnerado el derecho de la periodista a la vida, la integridad y la libertad personal, así como su derecho a la libertad de expresión.

    19/07/2019.
    Mensaje de Jineth Bedoya en su cuenta personal de Twitter

    Mensaje de Jineth Bedoya en su cuenta personal de Twitter

    Según el relator especial sobre libertad de expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), se trata de un hito importante porque es la primera vez que la Corte Interamericana deberá analizar la falta de protección frente a las amenazas recibidas por periodistas en el libre ejercicio de su profesión y específicamente en este caso por el hecho de ser mujer. En este sentido, la decisión de la Corte puede sentar un precedente por cuanto se abordará la violación como una de las represalias a las que se exponen las mujeres que ejercen el periodismo. En un mensaje publicado esta semana en las redes sociales, la periodista celebró la decisión de la CIDH de someter su caso al examen de un tribunal internacional: “Se abre un camino de esperanza y justicia para mí y para miles de niñas y mujeres víctimas de violencia sexual”, escribió en su cuenta personal en Twitter.

    Jineth Bedoya es actualmente subeditora del diario colombiano El Tiempo. En mayo del año 2000, con tan solo 26 años, fue secuestrada, violada y torturada mientras trabajaba en un reportaje sobre tráfico de armas, desapariciones y homicidios en el que presuntamente estaban implicados funcionarios públicos y miembros del grupo paramilitar “Autodefensas Unidas de Colombia”. Los hechos ocurrieron frente a la cárcel Modelo de Bogotá cuando, según relató ella posteriormente, en la puerta del centro penitenciario fue abordada por tres hombres que la metieron contra su voluntad en un vehículo, la drogaron, violaron y torturaron durante 16 horas, y la abandonaron desnuda en el arcén de una carretera. No fue hasta 9 años después, en 2009, cuando se atrevió a contarlo públicamente por primera vez en el marco de una campaña de Intermon-Oxfam para denunciar la violencia sexual.

    Se convirtió así en un símbolo de la violencia extrema que sufrió Colombia durante décadas por el conflicto armado entre las FARC, el Estado y grupos paramilitares, y un ejemplo paradigmático del peligro que entraña, todavía hoy, ejercer el periodismo en un entorno en el que desgraciadamente la corrupción, las amenazas y las coacciones siguen estando presentes. En los últimos años Jineth Bedoya ha desempeñado un papel importante como activista en defensa de los derechos de las mujeres, liderando la campaña “No es hora de callar” para animar a las víctimas a denunciar las agresiones sufridas y la violencia de género. Su traumática experiencia llevó a la instauración en 2014 del 25 de mayo como el Día Nacional de las Mujeres Víctimas de la violencia sexual en Colombia.

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